Búsqueda
Entre el sol y la luna hay una herida,
una herida de amor no consumida.
El fragor de un abrazo detenido,
un esperar en un nido vacío.
La eternidad del ciclo de la espera,
te reclama un presente ceniciento,
te acusa una muerte anunciada,
te demanda un paraíso desierto.
El tic tac del reloj te desvaría,
te regala el hoy, que es tu amigo.
El amigo consolador y desprevenido,
que deja de cerca de tu almohada: una flor.
Que te otorga el don más maravilloso ,
el de saberse amado, más allá de todo.
El de ser esperado, pese a todo y
de ser perdonado con el alma.
Esa unión como ayer .Sigue uniendo a las almas errantes,
que se buscan más allá de las distancias,
que se encuentran más allá de los destellos,
que lo intentan más allá de los obstáculos,
que se atraviesen en sus caminos.
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