Reflexiono...
Cuando la pena cala los huesos,
y los pesares se vuelven melodía conocida.
Me adentro en las profundidades de mi ser,
me acuno en las plegarias de tiempos lejanos,
y las risas que quedaron en el éter estremecen ,
el páramo .
Lo llenan de alegría, lo visten de inmensidad.
lo nutren de recuerdos.
Lo acarician las memorias ancestrales.
Responder al llamado ...
A la sangre que clama respeto y certezas.
Los abrazos de los árboles , la caricia de la tierra
y el eco del bosque que no para de pedir que cuidemos nuestra casa.
GAIA, tanto daño te hacemos.
¡Tantas afrentas!,
¡tantas heridas!,
¡tanto desconsuelo!.
¡Tantas pruebas y retos!,
Quiero volver a caminar sobre la arena del mar...
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